La construcción en acero ha ganado un notable terreno en naves industriales, cubiertas y cierres residenciales gracias a su versatilidad y rapidez de montaje. A pesar de que su popularidad es creciente, todavía circulan ciertas creencias infundadas que generan dudas sobre si el metal es tan fiable como los sistemas tradicionales. ¿Qué te parece que acabemos con ellas en este artículo? Desde Metalfra, gracias a nuestra amplia trayectoria en el sector de la carpintería metálica en Galicia y Asturias, tenemos exactamente la información que estás buscando.
La capacidad mecánica del acero frente a los mitos
Uno de los errores más comunes es pensar que, por ser más ligera, una estructura metálica es menos resistente o se deforma con facilidad. La realidad técnica es justo la contraria: el acero permite soportar pesos enormes con secciones muy reducidas. Y es que el diseño estructural moderno, basado en el Código Técnico de la Edificación (CTE) y los Eurocódigos, garantiza que naves o forjados soporten vientos, nieve y movimientos sísmicos con una estabilidad total.
Tampoco es cierto que la aparición de una mancha de óxido signifique el fin de la estructura. Existe una gran diferencia entre la oxidación superficial y la corrosión profunda; de hecho, el acero que instalamos en zonas con climas exigentes recibe tratamientos de galvanización y pinturas específicas que lo protegen durante décadas, siempre que se sigan unas pautas mínimas de mantenimiento.
Seguridad contra el fuego y protección contra la corrosión
Es habitual escuchar que el metal "arde fácil". En este sentido, aunque el acero pierde rigidez ante temperaturas extremas, la normativa actual obliga a proteger las estructuras con pinturas intumescentes, morteros o soluciones mixtas que garantizan la estabilidad del edificio el tiempo suficiente para una evacuación segura. El diseño se calcula con precisión para que la estructura mantenga su función portante incluso bajo condiciones críticas.
Respecto a la durabilidad en exteriores, la clave está en el detalle constructivo. En Metalfra cuidamos que no existan puntos donde el agua pueda quedar estancada, evitando condensaciones que aceleren el deterioro. Un repaso periódico de las uniones y un mantenimiento básico del repintado son suficientes para que una nave o un cierre mantengan su capacidad intacta durante toda su vida útil.
La garantía de trabajar con materiales certificados
La resistencia real de un proyecto no depende solo del metal, sino de la trazabilidad de todo el proceso. Para asegurar la máxima calidad, en nuestra carpintería metálica de Galicia y Asturias, trabajamos bajo el marcado CE UNE-EN 1090 y normas ISO 9001. Esto certifica que desde la soldadura hasta el montaje final se han seguido controles estrictos.
¿Quieres ir sobre seguro a la hora de encargar la construcción de una estructura metálica? Ahora ya sabes que solo tienes que contactar con nosotros y nos ocuparemos de ello.